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miércoles, 23 de octubre de 2013

La recesión ha finalizado

Una afirmación extraída, no de las manifestaciones de los miembros del Gobierno, ni de las manifestaciones de los dirigentes del Partido Popular, sino  de los datos ofrecidos por el Banco de España en su último boletín económico. Por cierto, debo recordar a los más críticos, a los incrédulos, que esta entidad es el organismo del Estado español que actúa de banco central nacional y supervisor del sistema bancario español, miembro del Sistema Europeo de Bancos Centrales, y por tanto, sometido a las disposiciones del Tratado de la Comunidad Europea.

domingo, 13 de junio de 2010

“Necesitamos un Gobierno que no nos mienta”

Durante años, los progresistas españoles, los garantes de los derechos sociales y las libertades, los del talante, los de la ceja se han afanado exclusivamente en atemorizar a la ciudadanía en relación a las graves consecuencias que le supondría al Estado de Derecho y al Estado del Bienestar la llegada al Gobierno de la nación de una derecha “rancia y recalcitrante” representada por el Partido Popular, obviando completamente la capacidad de análisis y la madurez política, que atesora una ciudadanía experimentada tras años de democracia y curtida en las innumerables campañas electorales pasadas, con sus miles de promesas incumplidas, ofrecidas por políticos de diferentes ideologías.
Los ciudadanos somos conscientes de la responsabilidad del Ejecutivo socialista presidido por José Luís Rodríguez Zapatero de las cifras actuales que demuestran nuestra precaria situación socio económica; cinco millones de desempleados y una tasa que supera el 12% de déficit público aunque, lo realmente descorazonador son las medidas correctoras adoptadas por el Gobierno socialista con la intención de paliar el resultado de estos años de ineptitud, ineficacia e insolidaridad; el mayor recorte en derechos sociales de nuestra historia democrática, incremento sustancial en la presión fiscal y en las tasas de servicios públicos esenciales, copago en la asistencia sanitaria pública y el abaratamiento del despido, renunciando definitivamente al programa electoral con el que concurrieron a las últimas Elecciones Generales, con el que obtuvieron la confianza de la mayoría de los electores.
A estas alturas de la Legislatura, los ciudadanos somos conscientes de que Zapatero se ha gastado el dinero de los trabajadores, de los desempleados, de los pensionistas, de las madres y de los estudiantes con decisiones mediáticas, irresponsables e insolidarias. Todos recordamos la promesa de austeridad planteada con su llegada al Palacio de la Moncloa a través del famoso “Código del Buen Gobierno”, destinado a convertirse en el símbolo de una nueva forma de gobernar del partido socialista aunque, la realidad fue diametralmente opuesta, las cifras al fin conocidas años después señalan que incrementaron el gasto de la Presidencia del Gobierno en un 334% en cinco años, destacando el gasto en la partida destinada al personal al servicio del Presidente, en el año 2005 se situaba en 16 millones de euros, en la actualidad esta cantidad ha ascendido hasta los 29 millones de euros.
Aunque, hablar de engaños, mentiras y contradicciones es insignificante en comparación con las cantidades destinadas a las innumerables subvenciones que esta formación política ha utilizado presuntamente para “silenciar” o contentar a quienes deberían liderar la defensa de los derechos de los trabajadores y desempleados en nuestro país, las centrales sindicales. Mientras el Ejecutivo socialista consumaba el mayor recorte en derechos sociales de nuestra historia democrática, el Boletín oficial del Estado detallaba las bases reguladoras para la concesión de 15,8 millones de euros en subvenciones dirigidos a unas centrales sindicales que se repartieron el pasado año, a partes iguales, más de 190 millones de euros, sin computar las subvenciones provenientes de las diferentes comunidades autónomas..

En definitiva, al igual que ocurriera con la cantidad destinada a sufragar los gastos del personal adscrito a la Presidencia del Gobierno, las cantidades destinadas a los sindicatos se han incrementado en un 50% desde la llegada de José Luís Rodríguez Zapatero al Gobierno por tanto, resulta fácil demostrar cual es la estrategia utilizada por quienes alcanzaron la Presidencia del Gobierno, en dos ocasiones, engañando a los españoles con aquella famosa frase “necesitamos un Gobierno que no nos mienta”. Lamentablemente, poco o nada han aprendido de los errores del pasado.

miércoles, 9 de junio de 2010

Rechazo a la gestión del Ejecutivo y de centrales sindicales

Durante meses, los ciudadanos nos hemos sentido huérfanos, nos hemos sentido desprotegidos en relación a las medidas adoptadas desde un Ejecutivo socialista cuya gestión ha perjudicado muy seriamente los intereses de una ciudadanía, que ha podido comprobar como, mes a mes, las cifras oficiales ofrecidas desde el Ministerio de Trabajo experimentaban incrementos espectaculares en las tasas de paro, hasta alcanzar finalmente, en el último mes, los cinco millones de desempleados sin que las centrales sindicales mayoritarias, UGT y CCOO, dirigidas por Cándido Méndez y Fernández Toxo, ofrecieran una respuesta contundente en consonancia con la importancia de los datos reseñados como consecuencia de las especiales relaciones existentes entre estas centrales sindicales y el Gobierno presidido por Zapatero.
No existe, en estos momentos, la menor duda de que la llegada al Gobierno del país de José Luís Rodríguez Zapatero significó el acomodo de la ineficacia, la ineptitud y la insolidaridad al Palacio de la Moncloa. Desde ese mismo instante, los progresistas, los del talante, los únicos defensores de los derechos y las libertades es decir, los de la ceja han perpetrado el mayor ataque contra las políticas sociales de toda nuestra historia democrática; han decidido el primer recorte en el sueldo de los empleados públicos, han congelado las pensiones, han incrementado la presión fiscal así como, incrementado las tasas que los ciudadanos deben abonar por servicios públicos tan esenciales como el suministro eléctrico, han eliminado las ayudas por natalidad y la devolución de los 400€ del IRPF, estudian ampliar la edad de jubilación o el copago en la atención sanitaria pública. Hoy, las madres, los estudiantes, los trabajadores del sector privado y del sector público, los desempleados y los pensionistas hemos perdido derechos fundamentales adquiridos durante años de dedicación, constancia y trabajo.
En definitiva, la inmensa mayoría de ciudadanos hemos exigido durante los últimos meses una respuesta contundente por parte de quienes deberían haber defendido por encima de intereses particulares dichos derechos. Por todo ello, el pasado martes día 8 de junio, con motivo de la huelga de los servicios públicos convocada por estas centrales sindicales, los trabajadores del sector público respondieron con el rechazo más absoluto a dicha convocatoria. A pesar de las divergencias existentes en las cifras ofrecidas desde la Administración General del Estado y desde las centrales sindicales, la realidad fue más que evidente, el seguimiento de la Huelga fue minoritaria aunque, no porque dichos trabajadores mostraran su apoyo al Presidente del Gobierno sino, porque mostraron su rechazo al trabajo realizado tanto por UGT como por CCOO en los últimos años. Ahora más que nunca, la ciudadanía exige a todas las centrales sindicales una respuesta inmediata a través de la convocatoria de la primera Huelga General a la ineficacia de José Luís Rodríguez Zapatero.

domingo, 6 de junio de 2010

La muerte de nuestra Semana de Pasión

En ocasiones, cuando nuestros gobernantes adoptan decisiones vagamente reflexionadas, estas pueden provocar daños irreparables para los intereses de la sociedad en general por tanto, el cometido principal de cualquier gobernante responsable debería ser, sin ninguna duda, sustentar cualquiera de sus decisiones en argumentos sólidos y consistentes en busca, en todo momento, del interés general de una ciudadanía hastiada de sus actuales dirigentes políticos. En ningún caso, dichas decisiones deberían estar argumentadas en posicionamientos partidistas, que tan sólo pretenden encubrir veleidades de su ineficaz gestión.

La pasada semana, el Ejecutivo socialista presidido por José Luís Rodríguez Zapatero atentó contra una de nuestras tradiciones más arraigadas, la relación especial existente entre nuestras Fuerzas Armadas y la Iglesia Católica, para nada costumbres franquistas ya que, en algunos casos se remontan ampliamente en nuestra riquísima historia. Debo recordar en este momento, dos importantes celebraciones religiosas, por un lado la festividad del Corpus Christi en la ciudad de Burgos donde, además de festejar el Corpus también se festeja el célebre Curpillos, acto que conmemora la victoria de las Navas de Tolosa en 1212 y como no podría ser de otra manera, la Semana Santa de Málaga, localidad en la que la vinculación de la Legión con el Cristo de Mena se remonta a 1921 como consecuencia de su transformación en ciudad hospital al recibir a cientos de heridos provenientes de la Guerra de África, todos ellos protegidos por el Cristo mencionado.

Por tanto, resulta evidente afirmar, que la histórica vinculación de nuestras manifestaciones religiosas con el Ejercito forma parte sustancial de la historia de España, en particular tras la prolongada guerra entre los reinos cristianos y musulmanes que culminó en 1492, despreciar y legislar en su contra amparándose en nuestro laicismo constitucional desde el radicalismo extremo supone una falta absoluta de respeto a millones de ciudadanos, un insulto a unas tradiciones que se remontan en el tiempo y por supuesto, una terrible agresión a los sentimientos religiosos arraigados en nuestra sociedad.

No obstante, también podríamos afirmar que la decisión adoptada la semana pasada por el Ejecutivo de José Luís Rodríguez Zapatero en relación a reformar vía Decreto Ley el actual Reglamento de Honores militares, lo circunscribimos exclusivamente en la necesidad del partido socialista de desviar la atención ciudadana de los verdaderos problemas que afectan a la ciudadanía es decir, de los 5 millones de desempleados, del 12% de déficit público, en el mayor recorte de derechos sociales de nuestra historia democrática, en la disminución en un 5% en los salarios de los funcionarios públicos, en la subida del IVA, en la eliminación de la devolución de los 400€ del IRPF o en el cheque bebe. Por tanto, nos encontramos ante una decisión que tan solo busca desviar la atención de los problemas fundamentales que atenazan y perjudican gravemente a lo sociedad española.

Pues bien, con esta medida el Gobierno de España, del partido socialista, los progresistas, los del talante, los únicos garantes de los derechos y libertades de los españoles han ejecutado públicamente una de las tradiciones más enraizadas en nuestra cultura, de nuestros sentimientos, las procesiones religiosas en las que la complicidad entre el estamento militar, civil y religioso son nota predominante. Una decisión que finiquita irremisiblemente cualquier expectativa de convertirnos en reclamo turístico a través de nuestra Semana Santa, nuestras Fiestas Patronales en honor a nuestra Virgen de África, el homenaje a los hombres y mujeres del mar en la celebración de la Virgen del Carmen y un largo etcétera. En definitiva, una vez más, una decisión del partido socialista obrero y español perjudica gravemente los intereses de una ciudad donde el respeto y la tolerancia entre las diferentes culturas siempre ha sido nota predominante. Ahora, es momento de que los ceutíes unidos expresen públicamente a través de concentraciones, movilizaciones, manifestaciones, declaraciones y columnas de opinión su rechazo frontal a una decisión que perjudicará gravemente nuestros intereses.

miércoles, 2 de junio de 2010

Soluciones del pasado, soluciones en el presente

Durante años, el progresismo español liderado por el partido socialista ha acusado al partido popular de querer alcanzar la presidencia del Gobierno con la única intención de finiquitar el estado del bienestar; eliminando el sistema público de pensiones, privatizando el sistema público sanitario y abaratando el despido. Durante años, los principales líderes y “voceros” del partido socialista se han dedicado exclusivamente en atemorizar a la ciudadanía sobre las negativas consecuencias, que les supondría la llegada al Gobierno del país de la derecha española, de la derecha rancia y recalcitrante heredera del franquismo.
A pesar de todo, esa derecha rancia y recalcitrante llegó al Gobierno de España de la mano de José María Aznar en 1996 y entre otra muchas, aprobó la Ley que obligaba a revalorizar automática las pensiones que ahora, los del talante, han derogado, congelando por primera vez en nuestra historia las pensiones. Un Gobierno, que a pesar del agujero dejado por el partido socialista dirigido por Felipe González jamás, recortó los sueldos de los funcionarios públicos. Un Ejecutivo, que redujo la tasa de paro del 22% al 11%, creando 5 millones de puestos de trabajo. En definitiva, un partido popular que cambio el rumbo de un país a la deriva.
Pese a todas las acusaciones, pese a todas las críticas difundidas durante años por la izquierda progresista contra el partido popular al final, las decisiones adoptadas por nuestro actual Gobierno han demostrado fehacientemente que, quienes han finiquitado el Estado del Bienestar han sido ellos mismos, los del talante, los únicos defensores de los derechos y libertades, los de la ceja. Los que han recortado el sueldo a los funcionarios, los que han congelado las pensiones, los que han eliminado las ayudas por nacimiento, los que han incrementado la presión fiscal sobre los ciudadanos, los que pretenden ampliar la edad de jubilación e incluso, amenazan con implantar el copago en la sanidad pública. En definitiva, quienes han provocado que el número de desempleados se haya disparado a los 5 millones.
En 1996 el Partido Popular recibió un país con una tasa de desempleo del 22% y un déficit público superior al 15%. Hoy, España se encuentra en peores condiciones que la mencionada como consecuencia de otro Gobierno del partido socialista. Sin embargo, los españoles ya conocemos por experiencia propia la solución adecuada al problema en cuestión, la salida inmediata de José Luís Rodríguez Zapatero a través del adelantamiento de las elecciones y el apoyo mayoritario de la ciudadanía, una vez más, al Partido Popular. Soluciones del pasado para resolver los problemas del presente.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Motivos para creer

El pasado jueves, con nocturnidad y alevosía; los trabajadores, los estudiantes, los pensionistas, las madres, los desempleados, es decir, la ciudadanía en general, sufrimos el mayor ataque contra el estado del bienestar de los últimos años. El Ejecutivo de José Luís Rodríguez Zapatero, del partido socialista obrero y español, los progresistas, los únicos garantes de los derechos y las libertades, los del talante, los de la ceja, perpetraron el mayor recorte en derechos sociales y la primera bajada en los salarios de millones de trabajadores públicos de los últimos 32 años, es decir, desde que los españoles decidimos mayoritariamente constituirnos en un Estado democrático.

Circunstancia, tan sólo comparable a la protagonizada por otro gobernante socialista, por el emperador Felipe González, quien con una tasa de desempleo superior al 20% y un déficit público cercano al 19%, protagonizó el primer decretazo contra las políticas sociales en nuestro país, recibiendo por ello, el rechazo mayoritario de la sociedad española y la consiguiente pérdida de la presidencia del Gobierno. Hoy, 15 años después, corresponde a otro dirigente socialista, protagonizar el segundo recorte en nuestra corta historia democrática aunque, en ambos casos, como consecuencia de las políticas dirigidas por una izquierda española capitaneada por el partido socialista.

Ahora, estos mismos progresistas, con su talante y verbigracia, pretenderán convencernos, con argumentos y justificaciones varias, sobre la necesidad de adoptar unas medidas, que corregirán lo que durante meses; líderes políticos, dirigentes económicos, expertos financieros e incluso, relevantes miembros del partido en el Gobierno, ya habían pronosticado. Que no nos engañen, las medidas adaptadas han sido exigidas por quienes en un pasado muy reciente, eran nuestros socios, nuestros compañeros de viaje en la cima de la política internacional hoy, cambiados por personajillos como Evo Morales, Fidel Castro o Hugo Chaves, situando a nuestro país al final de cualquier lista representativa de la hegemonía mundial.

No obstante, la incapacidad del Ejecutivo socialista alcanza cotas inimaginables ya que, no solo ha sido el mayor responsable de nuestra precaria situación actual sino que, las medidas adoptadas incluyen incongruencias tan relevantes, que incluso algunas de ellas han debido ser rectificadas al día siguiente. Ha llegado el momento de adoptar posturas reivindicativas contundentes, ha llegado el momento de actuar, debemos ofrecer unidad contra ineficacia, es el momento de decir contundentemente, basta ya. Ha llegado el momento de utilizar una célebre frase, ya utilizada contra quien protagonizó una situación similar aunque, de menor trascendencia a la actual. VÁYASE, SR. ZAPATERO.

sábado, 15 de mayo de 2010

Váyase, Sr. Zapatero

Durante los últimos 24 meses, numerosos líderes políticos, expertos económicos y analistas financieros han advertido al Gobierno socialista de José Luís Rodríguez Zapatero, que no estaban adoptando las medidas necesarias para reducir un déficit público que ha ahogado a nuestro país. Las últimas cifras socio económicas cosechadas han puesto en alerta a los actuales dirigentes de una Unión Europea, que ya no consentirán que otro estado miembro sucumba como consecuencia de las nefastas decisiones adoptadas por sus dirigentes.
Los españoles tenemos la obligación de recordar, en estos momentos, como durante años los principales dirigentes socialistas han difundido acusaciones maliciosas contra el Partido Popular en relación a las intenciones de esta formación de recortar los derechos sociales alcanzados por todos los españoles durante los últimos años cuando, la realidad es diametralmente opuesta, un Gobierno socialista recorto en 1995 los derechos sociales de los trabajadores españoles y ahora, 15 años después, otro Gobierno socialista anuncia el mayor recorte de los derechos sociales de toda nuestra historia democrática como consecuencia exclusiva de su nefasta gestión.
Durante meses, el Ejecutivo de José Luís Rodríguez Zapatero ha malgastado el tiempo y los recursos públicos improvisando medidas inapropiadas que han deteriorado gravemente la imagen de España en el exterior provocando que la Unión Europea vigile celosamente nuestras cuentas. El plan de reajuste presentado por el líder socialista incluye entre otras; reducir las retribuciones del personal del sector público en un 5% de media en 2010 y congelarlas en 2011, suspender en 2011 la revalorización de las pensiones, eliminar la prestación por nacimiento de 2.500 euros a partir del 1 de enero de 2011 o eliminar el régimen transitorio para la jubilación parcial previsto en la Ley.
Para el recuerdo quedarán las promesas lanzadas por Zapatero como las pronunciadas en Málaga el pasado 21 de febrero “conmigo de presidente jamás habrá recortes sociales. Los trabajadores no van a perder derechos en la reforma laboral....... y todos los trabajadores tendrán una pensión digna y mejorada”. Frases que muestran el verdadero significado del término talante acuñado por los expertos en comunicación de una formación que ha demostrado a lo largo de todos estos años una falta total de escrúpulos.
El Partido Popular ha mostrado su total apoyo al Ejecutivo socialista para disminuir el déficit público aunque, sugiriéndole otras medidas diferentes que con total seguridad reducirían este déficit cercano al 12% sin recortar los derechos sociales de los más necesitados a través de las siguientes actuaciones; supresión inmediata de la vicepresidencia tercera y de los ministerios de Igualdad y Vivienda, integración de los ministerios de Cultura y Educación y de los de Trabajo y Sanidad, la revisión de todas las partidas de subvenciones y la eliminación de todas aquellas que no estén debidamente justificadas destinadas a organizaciones empresariales, sindicales y políticas así como, un plan completo de reestructuración del gasto público.

En definitiva, una vez más, la historia vuelve a repetirse de la mano de un gobierno socialista, de un gobierno progresista que ha mostrado el verdadero significado del término talante a través del incumplimiento de todas las promesas electorales ofrecidas a la ciudadanía en los últimos años. Durante años retumbó en el salón de sesiones del Congreso de los Diputados una famosa frase, que ahora retoma actualidad al comprobar como la gestión política del Ejecutivo socialista en los últimos años han finiquitado el Estado del Bienestar, defenestrando derechos sociales alcanzados por los españoles durante los más de treinta años de democracia por tanto, ¡VÁYASE, SR. ZAPATERO!.

martes, 27 de abril de 2010

Ataque al Estado de Derecho

En innumerables ocasiones he reflexionado en relación a la capacidad de tergiversar los datos reales existentes por parte de los expertos manipuladores del partido socialista. Excelentes profesionales de la comunicación y del marketing político apoyados por los principales grupos de comunicación del país así como, por un importante número de asociaciones, organizaciones y centrales sindicales empeñadas en mantener los privilegios alcanzados en los últimos años cifrados presuntamente en cientos de millones en ayudas directas.

No obstante, aún quedan en nuestro país algunos medios de comunicación independientes cuya única pretensión es la búsqueda de la verdad a través de un laborioso periodismo de investigación. Precisamente, este ha sido el motivo que ha permitido a los españoles conocer las cifras del desempleo reales sin haber sufrido aún la correspondiente manipulación de los ideólogos socialistas. Un error del organismo competente en elaborar las estadísticas, el Instituto Nacional de Estadística, dejo al descubierto el pasado lunes, durante unos minutos, los datos de paro sobre el primer trimestre que serán publicados mañana viernes.

Cifras que, de confirmarse el próximo viernes situarían el número total de desempleados en el primer trimestre del año, en 4.612.700 personas, lo que supone una subida de 286.200 parados frente a los tres últimos meses de 2009. Canarias, con un 27.68%, es la comunidad autónoma con mayor tasa de desempleo seguida de Andalucía, Murcia, Comunitat Valenciana, Ceuta, Baleares, Castilla-La Mancha y Melilla, todas ellas por encima del 20%. Debo aclarar, que esta estadística no computa como desempleados a todos aquellos ciudadanos españoles que se encuentran inscritos en las diferentes oficinas del Servicio Público de Empleo recibiendo algunos de los diferentes cursos de formación existentes.

En definitiva, a pesar de la campaña de manipulación informativa organizada por el progresismo español en los últimos días al tergiversar los motivos reales de la imputación del magistrado estrella, Baltasar Garzón, la realidad es más que evidente, España continúa destruyendo empleo, incrementado el IPC de los productos básicos y aumentando el déficit público mientras, sus dirigentes políticos se empeñan en desviar la atención de los ciudadanos atacando al propio Estado de Derecho, embistiendo brutalmente contra los miembros del Poder Judicial, el tercer Poder de un Estado democrático.

domingo, 25 de abril de 2010

Zp en el país de las maravillas

Antes de comenzar la reflexión de hoy, debo recordar los últimos datos conocidos como consecuencia de la precaria situación socio económico que experimenta nuestro país. El número de desempleados supera los 4.504.338, entre los cuales 1.220.000 corresponden a familias con todos los miembros parados y 1.433.877 a parados sin ningún tipo de prestaciones. Siete comunidades autónomas superan el 20% en la tasa de desempleo, seis provincias superan el 25% y en cinco comunidades los parados que cobran subsidios superan el 50%. Por tanto, nos encontramos ante una circunstancia realmente extraordinaria que requiere de medidas extraordinaria que corrijan el devenir de nuestra economía sin olvidar, que todo esto se ha producido como consecuencia de la incapacidad del Ejecutivo socialista.

Una vez hechas estas puntualizaciones, es momento de reflexionar sobre las diferentes medidas inconcretas anunciadas por un Ejecutivo socialista incapaz de asumir las responsabilidades propias de quien gobierna un país. La falta de liquidez como consecuencia del incremento espectacular en el déficit público ha provocado que la Comisión Europea reaccione exigiendo la adopción de medidas contundentes encaminadas a contener e incluso reducir el gasto público, propiciando de esta manera la disminución de unas cifras que hacen inviable nuestra subsistencia en el seno de la Unión Europea para lo cual, deberían haberlas consensuado con todas las autonomías en el marco competente, el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Sin embargo, la única decisión adoptada en dicho Consejo fue la creación de una comisión cuyos resultados no se conocerán hasta el próximo día 10 de junio. Mientras tanto, el Gobierno socialista en vez de contener el gasto público reduciendo el número de ministerios tal y como le instaron en el Congreso de los Diputados la mayoría de las fueras políticas con representación parlamentaria, ha aumentado el gasto de personal un 4,6% y la partida destinada a dichos ministerios un 8,6%.

Frente a esta incapacidad, nos encontramos con autonomías que han puesto en marcha diferentes medidas al objeto de contener el gasto público así como, prestar ayuda a las pequeñas y medianas empresas a través, de la disminución de algunos impuestos con la intención de fomentar el incremento en la contratación. Sin ir más lejos, podría señalar como el Ejecutivo de nuestra ciudad aprobó en junio de 2008, el Plan de Austeridad y Contención del Gasto Corriente, el primero de esta naturaleza adoptado por un gobierno autonómico además, del Plan de Maximización de Ingresos Públicos y de Ajustes Fiscales 2010 aprobado en la penúltima sesión plenaria, instrumentos que evidencian la implicación del Gobierno de Ceuta en el objetivo obligado de garantizar la sostenibilidad de las cuentas y de los servicios públicos.

No obstante, no es momento de críticas y enfrentamientos, es momento de consensuar entre todas las formaciones políticas comprometidas con el futuro de nuestro país las medidas necesarias que nos hagan superar nuestra caótica situación económica. Es el momento de aplicar una “cirugía invasiva” en nuestro mercado laboral alejando de una vez por todas, el miedo existente a las movilizaciones sindicales. Es el momento de contener el gasto por parte de todas las administraciones al objeto de reducir el déficit público existente. En definitiva, es el momento de mirar al futuro con optimismo pero, con la responsabilidad necesaria para aceptar los problemas existentes y aplicar en consecuencia, las únicas medidas posibles al objeto de emprender lo antes posible el regreso a la normalidad.

domingo, 7 de marzo de 2010

La verdad del barquero

Durante meses, destacados miembros del Gobierno socialista han estado mintiendo a la ciudadanía en relación a la recesión económica que hoy atenaza a nuestro país y más concretamente, a la ciudadanía. Negaron la existencia de los primeros síntomas de la crisis, negaron los primeros síntomas de la recesión y en todo momento, negaron cualquier tipo de responsabilidad al respecto. Las cifras actuales clarifican la realidad de una situación, que hasta el momento, ha provocado el crecimiento en el número de desempleados hasta los 4.504.338, entre los cuales 1.220.000 corresponden a familias con todos los miembros parados y 1.433.877 a parados sin ningún tipo de prestaciones. Siete comunidades autónomas superan el 20% en la tasa de desempleo, seis provincias superan el 25% y en cinco comunidades los parados que cobran subsidios superan el 50%.

Circunstancia, que ha propiciado la reacción tardía de un atorrado Ejecutivo, cuya única reacción además de mentir, en todo este tiempo, se ha limitado a pretender compartir con todas las formaciones parlamentarias la responsabilidad en la elaboración de un paquete de medidas conducentes a subsanar lo que su incapacidad ha acrecentado. Hasta el momento, tan solo habían lanzado varias propuestas “sondas” recaudatorias al objeto de corregir el importante déficit de las cuentas públicas; ampliar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, ampliar de 15 a 20 los años para tener derecho a Pensión Contributiva así como, eliminar la Pensión Vitalicia de Viudedad incentivando los Planes Privados de Pensiones, en detrimento del Sistema Público de Protección Social.
Medidas, que unidas al incremento en la presión fiscal, van encaminadas a reducir el déficit público generado como consecuencia de las medidas adoptas por el Ejecutivo socialista en los últimos meses, profundamente criticadas desde diferentes sectores de la sociedad española así como, desde importantes organismos europeos, que ahora repercutirán negativamente sobre la ciudadanía. En relación con nuestra ciudad, hemos tenido conocimiento en los últimos días sobre la intención del Ejecutivo socialista de reducir en un 50% los recursos destinados a co-financiar el coste de la atención a los menores extranjeros no acompañados bajo la tutela legal de la Ciudad Autónoma de Ceuta y que, con total seguridad, no será la última disminución en algunas de las diversas transferencias ya comprometidas.
Como una muestra más de la incoherencia del Ejecutivo socialista en la gestión de nuestra lamentable situación económica debo señalar, que durante todo este tiempo, había culpabilizado a los gobiernos del partido popular de haber creado un modelo productivo retrógrado, alrededor del crecimiento inmobiliario, causante de la recesión económica, que sufrimos en la actualidad ahora, estos mismos dirigentes progresistas, pretenden distinguir entre un ladrillo bueno, socialdemócrata y otro malo, neoliberal, responsable de la odiosa burbuja inmobiliaria. Meses marcados por la célebre frase acuñada por los demagogos socialistas “Menos ladrillo y más ordenadores” ahora, cuando el crecimiento del paro les estalla en las manos, se disponen a subvencionar con préstamos y avales las chapuzas de albañilería doméstica.

En definitiva, durante meses hemos padecido las consecuencias de la inconsistencia de un Ejecutivo socialista incapaz de adoptar las medidas necesarias para corregir las últimas cifras conocidas. Ahora, meses más tarde, cuando la situación es insostenible, los ciudadanos nos veremos abocados a sufrir las reducciones presupuestarias, que con total seguridad, acometerán en las transferencias comprometidas con las diferentes autonomías, lo que disminuirá ampliamente los servicios públicos que estas ofrecen a los ciudadanos.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Políticas antisociales

Los últimos datos aportados tanto por el Instituto Nacional de Estadísticas como por la Oficina Europea que elabora las estadísticas de todos los estados miembros de la UE, señalan nítidamente cual es la verdadera situación socio económica que experimenta nuestro país pese a las informaciones manipuladas proporcionadas por diferentes miembros del Ejecutivo socialista. Circunstancia, que solo puede ser equiparada a lo acontecido en nuestro país durante el año 1995, última legislatura presidida por Felipe González quien, como consecuencia de todos los engaños llevados a cabo por miembros de su gabinete, recibió la censura de todas las formaciones con representación parlamentaria.

El Gobierno mintió cuando afirmó, que no existían datos reales que avalarán los primeros síntomas de la crisis socio económica que se avecinaba con motivo de la campaña electoral de las Elecciones Generales. Volvió a mentir cuando afirmó que en el 2º semestre de 2009, saldríamos de la crisis, manipulando los datos reales con la inyección de fondos públicos con motivo de la campaña electoral de las Elecciones Europeas. Los responsables de las carteras de Trabajo y Economía reinciden en la manipulación al asegurar que no llegaríamos a los cuatro millones de desempleados para, unos días después afirmar que en el año 2010 el paro seguiría creciendo.

Las cifras reales de desempleados indican que hemos alcanzado los 4.504.338, entre los cuales, 1.220.000 corresponden a familias con todos los miembros parados y 1.433.877 a parados sin ningún tipo de prestaciones. Siete comunidades autónomas superan el 20% en la tasa de desempleo, seis provincias superan el 25% y en cinco comunidades los parados que cobran subsidios superan el 50%. Datos alarmantes, que muestran la realidad de una situación que afecta gravemente a las familias españolas aunque, las previsiones expuestas por diferentes organismos nacionales e internacionales indican el agravamiento de la situación.

Coyuntura, que ha propiciado los nuevos planteamientos formulados enmarcados en varias propuestas planteadas por este mismo Ejecutivo sustentado por el partido socialista obrero español a través de las cuales, pretenden recaudar los recursos necesarios para corregir el importante déficit de las cuentas públicas al ampliar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, ampliar de 15 a 20 los años para tener derecho a Pensión Contributiva así como, eliminar la Pensión Vitalicia de Viudedad incentivando los Planes Privados de Pensiones, en detrimento del Sistema Público de Protección Social. En definitiva, propuestas todas ellas que muestran claramente quienes son los verdaderos promotores de las políticas antisociales.

sábado, 26 de diciembre de 2009

El mundo al revés

Los españoles deberíamos recordar uno de los eslóganes de campaña con los que el partido socialista concurrió a las últimas Elecciones Generales junto a la fotografía de su candidato, José Luís Rodríguez Zapatero, “Por el pleno empleo”. También, debería ser obligación de todo ciudadano responsable rememorar todas las declaraciones efectuadas por líderes socialistas desmintiendo las declaraciones que pronosticaban la llegada de nuestra actual crisis socio económica. Y por supuesto, todos los que actualmente somos afortunados por continuar desarrollando alguna labor profesional remunerada, deberíamos reconocer cuales han sido los verdaderos motivos, que han llevado a más de cuatro millones de españoles al desempleo, cifra que crecerá en los próximos meses según todas las previsiones existentes como consecuencia de la nefasta gestión del Gobierno socialista.
Una afirmación compartida por políticos de todas las ideologías incluyendo ex miembros destacados de los diferentes gobiernos socialistas, líderes sindicales, tejido empresarial, trabajadores, expertos economistas, dirigentes europeos y mandatarios extranjeros. Sin ir más lejos, el mismísimo Pedro Solbes, quien fuera la figura económica más respetada del partido socialista, a quien se le pidió que se presentase al lado de ZP en las elecciones de hace poco más de un año para enviar un mensaje de confianza a los españoles, se ha desmarcado del mensaje oficialista reclamando reformas estructurales urgentes. El ex ministro también ha señalado, que las medidas incluidas en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado incrementarán el déficit público y ello, retrasara nuestra recuperación socio económica.
Situación agravada por la complicidad existente entre las centrales sindicales mayoritarias empeñadas en no responden contundentemente a la negligente gestión de la crisis y el Ejecutivo socialista. Sin ir más lejos, la Unión General de Trabajadores reconoce el incremento en el número de desempleados que ha experimentado nuestro país en los últimos meses aunque, su preocupación se limita a señalar la necesidad de incrementar el personal de todas las dependencias de los organismos dependientes del Servicio Público de Empleo, para mejorar su gestión y eficacia ya que, mientras en Europa cada funcionario atiende a una media de 59 desempleados, en España esta proporción se triplica, de forma que un mismo funcionario tiene a su cargo a 189 desempleados.
En definitiva, muchos son quienes efectúan declaraciones en las que se confirma la debilidad de nuestra economía y sus perjuicios pero, pocos actúan en consecuencia. Los españoles necesitamos urgentemente la unidad de todos aquellos que reconocen nuestra lamentable situación al objeto de actuar con contundencia exigiendo al Gobierno socialista soluciones concretas que las subsanen.

Los verdaderos problemas que afectan a la sociedad española

Si algún español aún dudaba sobre la situación real de nuestra economía, los últimos datos ofrecidos desde la Comisión Europea y desde el mismísimo Gobierno de la nación a través del Organismo Público de Empleo quienes las resuelven categóricamente. Los famosos brotes verdes propiciados por los millones de euros invertidos en los planes “E” subsidiarios creados por el Gobierno socialista, tan solo han servido para aumentar los problemas de todos los españoles al incrementar el déficit público del Estado.

Por un lado, nos encontramos con las informaciones facilitadas por la Comisión Europea a través del comisario europeo nada sospechoso de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, quien anunciaba días atrás, que la crisis en nuestro país se prolongará hasta el año 2011 equiparándonos con economías como la búlgara, la lituana o la letona. Datos, a los que también añadía la afirmación contundente contra algunas medidas incluidas en el proyecto de Presupuesto Generales del Estado "Algunas de las recientes medidas fiscales anunciadas en la ley de presupuestos de 2010, como la eliminación de devoluciones fiscales (en referencia a los 400 euros) y los incrementos del IVA, pueden tener también un impacto negativo en el consumo privado".
Y por otro lado, los datos facilitados desde el Ministerio de Trabajo e Inmigración corroborando las afirmaciones que apuntaban al tercer ascenso consecutivo tras el de agosto y septiembre en el número de desempleados situándola en los 3.808.353 de personas. Aunque lo más preocupante es, que todos los sectores incrementaron su número de parados en este mes del año, siendo el sector servicios el de mayor subida, con 62.447 desempleados más y el colectivo sin empleo anterior. Nuestro país continuará aumentando la tasa de desempleo hasta situarse en el 17,9% de la población activa este año, el 20% en 2010 y el 20,5% en 2011, la tasa más alta de toda la UE que además duplicará la media comunitaria.
Por tanto, resulta más que evidente que los excelentes manipuladores del partido socialista redoblen sus esfuerzos por desviar la atención de la ciudadanía de los verdaderos problemas, facilitándoles informaciones de toda índole a sus potentes medios afines para su posterior difusión incluyendo, las filtraciones de documentos sometidos al secreto sumarial tal y como demuestra todas las informaciones publicadas en relación al caso Gürtel durante la instrucción del sumario.

Diferencias evidentes en la gestión de las cuentas públicas

El proyecto de presupuestos generales del Estado para el próximo ejercicio ha recibido críticas desde todas las ideologías políticas existentes en nuestro país pero, también desde sus propias filas protagonizadas por antiguos cargos socialistas que desempeñaron importantes labores en los ejecutivos de Felipe González y de José Luis Rodríguez Zapatero. Un documento caracterizado por incorporar un incremento espectacular en la presión fiscal que incidirá en la debilitada clase media, una significativa disminución en las partidas destinadas a la inversión pública, principal instrumento dinamizador de la económica de un país y un dramático aumento, en las partidas destinadas a políticas sociales, como consecuencia del crecimiento del número de desempleados experimentado en los últimos meses.

En contraposición a esta forma de entender la gestión económica nos encontramos con el documento presentado por el Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Ceuta la pasada semana, un proyecto consecuente con la lamentable situación socio económica que padecemos los españoles y en particular, los ceutíes y que por ello, contiene una importante reducción en las partidas destinadas al gasto no productivo es decir, congelación de las remuneraciones de altos cargos y personal de confianza, disminución de las partidas destinadas a festejos, celebraciones culturales, publicidad y comunicación así como, de los gastos de funcionamiento en todas las áreas.

A diferencia con el proyecto presentado por el Gobierno de la nación, el de la Ciudad Autónoma incrementa la inversión pública al objeto de ayudar, en la medida de sus posibilidades, al mantenimiento de los puestos de trabajo existentes e incluso su incremento a través de una cantidad económica cercana a los setenta millones de euros, un aumento cercano al ocho por ciento en relación al anterior documento. Debo aclarar, que el incremento del déficit público sólo alcanza el 0,75% muy inferior al 2,5% que autoriza el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Un Gobierno de la Ciudad decidido a mantener las partidas destinadas a políticas sociales pese a la actual situación de crisis acercándose al treinta y cinco por ciento, de cada cien euros gastados por el Ejecutivo, treinta y cinco irán destinados a esta materia. No obstante, existirá un aumento cuantitativo de tres millones de euros destinados directamente a políticas de empleo o mejora de los convenios suscritos entre esta y las asociaciones cívico-sociales que tienen una relación directa con los sectores más desfavorecidos de la Ciudad, principales perjudicados en situaciones de crisis económica como la actual.

Proyecto de Presupuestos Generales del Estado 2010

Las informaciones aparecidas en las últimas semanas han ofrecido las diferencias existentes entre las diversas formaciones políticas con implantación parlamentaria a nivel nacional en relación a las actuaciones que deberían emprenderse para atajar nuestra actual situación económica. El Gobierno socialista ha presentado en sociedad su proyecto de Presupuestos Generales del Estado y con el, los ciudadanos hemos tenido conocimiento de las actuaciones incluidas en dicho documento previstas por el Ejecutivo así como, de las valoraciones efectuadas por dirigentes nacionales y por supuesto, por dirigentes locales en relación al contenido del proyecto de presupuestos generales del estado para el ejercicio 2010, presentado a tramitación parlamentaria por el Ejecutivo socialista.

Proyecto, que en principio, ha sido criticado a nivel nacional por todas las formaciones opositoras al Gobierno e incluso, por importantes dirigentes socialistas. Un documento caracterizado por incorporar un incremento espectacular en la presión fiscal, que incidirá, primordialmente, en la debilitada clase media, mayoritaria en la sociedad española, una significativa disminución en las partidas destinadas a la inversión pública, principal instrumento dinamizador de la económica de un país y un dramático aumento, en las partidas destinadas a políticas sociales, como consecuencia del crecimiento del número de desempleados experimentado en los últimos meses.

En relación, a la cuantía económica que corresponderá a nuestra Ciudad, tal y como indicara, Don José Fernández Chacón, Delegado del Gobierno en Ceuta, el proyecto contiene una cantidad cercana a los 139 millones de euros, de los cuales, 96,7 millones corresponden a inversiones directas destinadas a diferentes infraestructuras, entre las que destaca por encima de todo, la construcción de la nueva macro cárcel, con una partida cercana a los 50,6 millones de euros. Cifra, que por su cuantía distorsiona una realidad presupuestaria equiparable a la de cualquiera de las otras 18 autonomías.

Y finalizo mi reflexión, puntualizando, que el partido socialista domina perfectamente la manipulación de los datos propiciados por el llamado “efecto estadístico”, que tanto nos perjudica en relación a la recepción de fondos europeos pero, que tantos beneficios les ha proporcionado en los últimos años argumentando sus comparecencias, en nuestra equiparación con autonomías que nos superan tanto, en superficie como, en número de habitantes.

¿Hasta cuando soportaremos los españoles?

El proyecto de presupuestos para el 2010 presentado por el Presidente francés, Sarkozy, cumple escrupulosamente con su promesa electoral de no subir los impuestos en total contraposición con lo que ha sucedido en nuestro país con el Ejecutivo dirigido por “Zpinocho”. Mientras los franceses verán congelada la presión fiscal e incluso, disminuida en algunos casos, los españoles sufriremos la mayor subida fiscal desde el advenimiento de la democracia.

El proyecto de presupuestos para el próximo ejercicio propone que el 51,6% de los mismos se destinarán a “políticas sociales”, sin ninguna duda, como consecuencia del incremento espectacular de desempleados experimentado en los últimos meses y por supuesto, argumentado en lo que aumentará en los próximos meses a pesar, de los famosos brotes verdes anunciados al principio del verano.

Debo señalar, que la gestión económica desarrollada por el Ejecutivo socialista ha sido la causante del retroceso del 33% en los ocho primeros meses del año en el superávit en las cuentas de la Seguridad Social, como consecuencia del deterioro económico sufrido en los últimos años. Por tanto, una vez más, la izquierda española representada en el partido socialista es la única responsable, una vez más, de poner en grave riesgo el sistema nacional de protección social en nuestro país.

Diferentes organismos e instituciones internacionales han valorado la precariedad de nuestra economía en los últimos meses contradiciendo todas las afirmaciones ofrecidas desde el Ejecutivo socialista. Economistas de prestigio así como, diferentes líderes políticos del arco parlamentario español incluyendo entre ellos a importantes miembros del partido socialista también la han valorado así; Joaquín Almunia, Pedro Solbes, Rodríguez Ibarra o Jordi Sevilla. Aunque, el colofón a todas estas informaciones lo ha proporcionado el mismísimo Fondo Monetario Internacional quien ha señalado que España será la única de las grandes economías mundiales que continuará en recesión el próximo año.

En definitiva, un proyecto de presupuestos para el próximo ejercicio que contradice totalmente las acciones emprendidas por otros ejecutivos europeos y mundiales que han conseguido relanzar sus deterioradas economías saliendo de la recesión que les ha afectado en los últimos meses. España, sin embargo, según todos los datos existentes, como consecuencia de su nefasta gestión económica, permanecerá mayor tiempo inmersa en esta profunda recesión que afectará en los próximos meses a un mayor número de españoles.

¿Políticas de izquierdas o ineptitud manifiesta?

El primer debate celebrado tras el paréntesis estival ha significado el anuncio desde el Gobierno central de una batería de medidas fiscales, que supuestamente, posibilitarán el ingreso en las cuentas públicas de una cantidad cercana a los 25.000 millones de euros, disminuyendo el déficit público generado por las actuaciones precipitadas y erróneas impulsadas por Zp al principio del verano.

Medidas entre las que debemos citar la supresión de la principal propuesta electoral del programa socialista en las últimas elecciones, el descuento de los 400€. Subida del 18% al 20% el impuesto sobre plusvalías, lo que gravará la compraventa de viviendas y los intereses de las cuentas bancarias. Subida del IVA del 16% al 18% así como, del precio del tabaco, alcohol y la gasolina. La creación de un impuesto ecológico que gravará el consumo doméstico e industrial del gasóleo de calefacción y la electricidad.

Medidas, que deberá negociar con los grupos de la izquierda parlamentaria quienes, exigirán para ello, el cumplimiento de las promesas de elevar las pensiones mínimas y la cobertura a los parados sin subsidio, actuaciones que incrementará considerablemente el déficit público lo que provocará, con total seguridad, la implantación de medidas fiscales adicionales que empeoraran significativamente la actual precariedad de las economías domesticas más perjudicadas, la clase media española.

Decisiones a las que debemos añadir las de recortar las inversiones previstas en los ministerios de Fomento, Innovación y Tecnología así como, en el de Industria es decir, los principales departamentos ministeriales en la gestación de inversión pública es decir, en la creación de riqueza y por tanto, de empleo. Ministerios claves para el despegue económico de nuestro país.
En definitiva, no cabe la menor duda de que la conclusión que podemos extraer de los datos conocidos es, que el Presidente del Gobierno está intentando corregir el brutal déficit de la caja pública cuantificado en más de 50.000 millones de euros, en los primeros siete meses del año, incrementando la recaudación fiscal y disminuyendo la inversión pública. Medidas, que sin ninguna duda retraerán el consumo y la inversión retrasando ostensiblemente la salida de nuestro país de la terrífica recesión económica que ya están empezando a superar otros países europeos.

Zp en el país de las maravillas

La intervención del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en el día de ayer, en el Congreso de los Diputados en el denominado debate contra la crisis demostró, una vez más, la capacidad de manipular los datos reales del líder socialista transformando una España donde el paro y el déficit crecen espectacularmente por una España que ya ha sobrepasado el peor momento de la recesión. Un dirigente que rehusó debatir en sede parlamentaria con el líder de la oposición en el momento más comprometido de los últimos años.

Mis últimas reflexiones pusieron de manifiesto las consecuencias derivadas de las decisiones precipitadas adoptadas por el Ejecutivo socialista desde que se iniciara una crisis que atenaza a la economía española y como principal consecuencia, a quienes sufrimos directamente sus efectos es decir, los que nos sumamos a la cada vez más extensa lista de desempleados, los que alcanzamos cada vez peor el final de mes y quienes, deberemos asumir los costes de estas políticas errantes a través de, la congelación salarial y la subida indiscriminada de impuestos. Según las cifras ofrecidas significarán el 1,5% del PIB, es decir, 1.500 millones de euros correspondiendo a cada familia española una cantidad cercana a los 1000€.

Al principio del verano, el Ejecutivo socialista decidió crear el denominado Plan E con la única intención de desacelerar el crecimiento del desempleo al objeto de alcanzar este debate con unas cifras razonables de desempleo enmascarando la verdadera situación. Decisión, que junto a otras medidas adoptadas han provocado un enorme agujero en las cuentas públicas al que deberemos responder las maltrechas economías domésticas a través de la anunciada subida de impuestos y la posterior congelación salarial.

En definitiva, nos encontramos inmersos en una situación desoladora ante la que no cabe otra solución que adoptar medidas correctoras que ya funcionaron en el pasado; contención del gasto público, congelación salarial, reforma profunda del mercado laboral y bajada de impuestos que posibilitaran, entre otras cuestiones; reducir el déficit en las cuentas públicas, generar nuevos recursos económicos que elevaran la confianza de los consumidores y con ella, un incremento significativo en el consumo interior y el consiguiente crecimiento del empleo. Por tanto, es momento de adoptar medidas serias y contundentes alejadas de la clásica demagogia socialista que ha situado al conjunto de la sociedad española en la peor posición posible.

El final del “talante”

La aparición de los últimos datos económicos al finalizar el periodo estival señalando la caída del Producto Interior Bruto así como, las declaraciones de importantes miembros del Gobierno en relación a la más que segura subida de impuestos en los próximos meses, nos acercan un poco más a la verdadera realidad de la precaria situación de la economía española a pesar de los engaños difundidos por el Ejecutivo socialista en los últimos meses.

Las medidas intervencionistas adoptadas por estos ineficaces gestores en los últimos meses cuantificadas en más de 12.000 millones de euros a través de medidas populistas como; la devolución de los 400 euros del IRPF, el cheque bebé, el escandaloso acuerdo de financiación autonómica para pagar apoyos políticos, los fondos incluidos en el Plan E o los 420 euros mensuales a los parados que han perdido el derecho de la prestación por desempleo han supuesto un incremento espectacular en el gasto extraordinario de las ya deficitarias cuentas públicas que deben ser subsanadas urgentemente a través de la inyección de nuevos recursos, que con total seguridad, serán proporcionados, en su totalidad, por la debilita clase media española tal y como han anunciado en los últimos días.

Por tanto, seremos los españoles quienes pagaremos las improvisaciones y mentiras de un Presidente del Gobierno, que no tiene un verdadero plan económico para enfrentarse a la crisis. Un gobierno, al que por fin, se le ha caído la careta con una medida que apunta a esquilmar aún más los bolsillos de las rentas medias aunque afirmen, que esta subida de impuestos afectará exclusivamente a los más ricos. Una medida, que no ataja el despilfarro de las arcas públicas y que desincentivará la inversión y el consumo.

En definitiva, circunstancia que confirma, sin ninguna duda, las predicciones formulados desde diversos sectores de la sociedad española tras la llegada al Gobierno de la nación en 2004 de José Luis Rodríguez Zapatero. Dirigente socialista que alcanzó sorpresivamente la secretaria general socialista y posteriormente, la Presidencia del Gobierno tras la masacre terrorista del 11 de marzo y la vergonzosa campaña informativa propiciada por estos expertos manipuladores de la comunicación que consiguieron tergiversar la opinión de miles de españoles a través del grupo de comunicación más importante del país.

Políticas errantes, resultados insatisfactorios

Las contradicciones existentes entre las declaraciones efectuadas tanto por el Presidente del Gobierno como, por la vicepresidenta y el ministro de fomento, en los últimos días, muestran la gestión errática de un Ejecutivo que siembra de dudas a la sociedad española en el momento en que los datos facilitados demuestran la gravedad de nuestra precaria situación económica. Cifras, que evidencian claramente la debilidad de un sistema que experimentará en los próximos meses un espectacular incremento en el número de desempleados como principal efecto.

Los resultados obtenidos por las medidas adoptadas por el Ejecutivo socialista en los últimos meses manifiestan la ineficacia de las mismas a pesar de su altísimo coste. Ahora, para sufragar los enormes gastos ocasionados lanzan un globo sonda sobre la posibilidad de subir el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas así como, congelar el salario de los funcionarios aclarando, eso sí, que dicha subida solo afectaría a las clases altas mientras, los funcionarios, no perderían poder adquisitivo con dicha congelación.

El Ejecutivo socialista adopta apresuradamente decisiones erróneas que afectan a la totalidad de una ciudadanía, que soporta una profunda crisis magnificada por la incapacidad de quienes se autodenominan políticos de izquierda a pesar de las políticas ejecutadas. El ministro de fomento señaló, hace una semana, la necesidad de incrementar los impuestos a la ciudadanía al objeto de recaudar los fondos necesarios para sufragar políticas sociales, circunstancia confirmada, cuatro días más tarde, por la ministra de economía y hacienda así como, por el propio Presidente para, posteriormente, dos días después, aclarar que dicha posibilidad queda reducida a un incremento exclusivo que grave las rentas de capital.

En definitiva, la ciudadanía asiste expectantes a la presentación de propuestas mediáticas provenientes de los principales líderes socialistas en respuesta a los resultados electorales pronosticados favorablemente hacia el partido popular tras una más que nefasta gestión de la crisis, que ha provocado la total desconfianza de una ciudadanía que no puede fiarse de un Ejecutivo que ha ejecutado una política económica desorientada y errática. Por tanto, ¿quién puede creerse ahora a un Gobierno de Zapatero que no ha dudado en engañar y en hacer lo contrario a lo que está diciendo?