viernes, 18 de junio de 2010

Ahora, más que nunca, todos por el ascenso

La sociedad ceutí, el deporte local y el fútbol en particular, se han visto convulsionado en los últimos días como consecuencia de la decisión más responsable de la que hasta ahora había sido la Junta Directiva de la Asociación Deportiva Ceuta es decir, presentar la dimisión irrevocable de todos sus miembros al no conseguir, en las últimas temporadas, ascender a la división de plata del fútbol español.

Algunos, hemos planteado públicamente la necesidad de renovar todas las estructuras de una modalidad deportiva, que goza de importantes aportaciones económicas provenientes de las diferentes administraciones públicas así como, desde importantes patrocinadores privados, que facilitan el emprender una nueva etapa donde la ilusión y el trabajo sea la nota predominante en la renovación íntegra de una disciplina, que mueve a miles de jóvenes ceutíes con aspiraciones de incorporarse al primer equipo de la ciudad.

De justicia, es reconocer que la primera candidatura presentada tras el anuncio de la mencionada dimisión, que cumplía íntegramente con los requisitos exigidos en los Estatutos de la Asociación Deportiva Ceuta, correspondió a José Antonio Muñoz Serrano “Angelín”, empresario ceutí, editor del diario El Pueblo de Ceuta, ex futbolista y ex presidente del primer equipo ceutí al que siguieron otras dos candidaturas. La primera de ellas, desestimada desde un principio a no cumplir la condición exigida de ser abonado del club con una antigüedad de dos años y la segunda, abandonada tras denunciar públicamente haber recibido amenazas.

Debo puntualizar, que hasta ese mismo instante, nadie había planteado públicamente, que quien alcanzara la presidencia de este equipo debería asumir íntegramente su financiación, como así se ha publicado en algún medio de comunicación, sin recibir subvención proveniente de los fondos públicos. Evidentemente, esto se produce cuando se anuncia que el único candidato posible para ocupar dicha presidencia es José Antonio Muñoz Serrano, excentricidades de esta ciudad. Yo, personalmente, he manifestado en mis últimas reflexiones, que es el momento oportuno para reducir estas subvenciones públicas, correspondiendo por tanto a la nueva directiva, sostener y confeccionar un equipo competitivo en el que tengan cabida jugadores locales en periodo de formación.

En definitiva, a partir de este momento corresponderá a otra Junta Directiva dirigir la nave blanquinegra con ilusión, responsabilidad y constancia en la labor diaria de conseguir el único objetivo posible, el ascenso a la división de plata del fútbol español aunque, con la obligada colaboración leal de todos los estamentos de la ciudad y fundamentalmente, a través de la complicidad de la Federación de Fútbol de Ceuta. Ahora, más que nunca, todos por el ascenso

domingo, 13 de junio de 2010

“Necesitamos un Gobierno que no nos mienta”

Durante años, los progresistas españoles, los garantes de los derechos sociales y las libertades, los del talante, los de la ceja se han afanado exclusivamente en atemorizar a la ciudadanía en relación a las graves consecuencias que le supondría al Estado de Derecho y al Estado del Bienestar la llegada al Gobierno de la nación de una derecha “rancia y recalcitrante” representada por el Partido Popular, obviando completamente la capacidad de análisis y la madurez política, que atesora una ciudadanía experimentada tras años de democracia y curtida en las innumerables campañas electorales pasadas, con sus miles de promesas incumplidas, ofrecidas por políticos de diferentes ideologías.
Los ciudadanos somos conscientes de la responsabilidad del Ejecutivo socialista presidido por José Luís Rodríguez Zapatero de las cifras actuales que demuestran nuestra precaria situación socio económica; cinco millones de desempleados y una tasa que supera el 12% de déficit público aunque, lo realmente descorazonador son las medidas correctoras adoptadas por el Gobierno socialista con la intención de paliar el resultado de estos años de ineptitud, ineficacia e insolidaridad; el mayor recorte en derechos sociales de nuestra historia democrática, incremento sustancial en la presión fiscal y en las tasas de servicios públicos esenciales, copago en la asistencia sanitaria pública y el abaratamiento del despido, renunciando definitivamente al programa electoral con el que concurrieron a las últimas Elecciones Generales, con el que obtuvieron la confianza de la mayoría de los electores.
A estas alturas de la Legislatura, los ciudadanos somos conscientes de que Zapatero se ha gastado el dinero de los trabajadores, de los desempleados, de los pensionistas, de las madres y de los estudiantes con decisiones mediáticas, irresponsables e insolidarias. Todos recordamos la promesa de austeridad planteada con su llegada al Palacio de la Moncloa a través del famoso “Código del Buen Gobierno”, destinado a convertirse en el símbolo de una nueva forma de gobernar del partido socialista aunque, la realidad fue diametralmente opuesta, las cifras al fin conocidas años después señalan que incrementaron el gasto de la Presidencia del Gobierno en un 334% en cinco años, destacando el gasto en la partida destinada al personal al servicio del Presidente, en el año 2005 se situaba en 16 millones de euros, en la actualidad esta cantidad ha ascendido hasta los 29 millones de euros.
Aunque, hablar de engaños, mentiras y contradicciones es insignificante en comparación con las cantidades destinadas a las innumerables subvenciones que esta formación política ha utilizado presuntamente para “silenciar” o contentar a quienes deberían liderar la defensa de los derechos de los trabajadores y desempleados en nuestro país, las centrales sindicales. Mientras el Ejecutivo socialista consumaba el mayor recorte en derechos sociales de nuestra historia democrática, el Boletín oficial del Estado detallaba las bases reguladoras para la concesión de 15,8 millones de euros en subvenciones dirigidos a unas centrales sindicales que se repartieron el pasado año, a partes iguales, más de 190 millones de euros, sin computar las subvenciones provenientes de las diferentes comunidades autónomas..

En definitiva, al igual que ocurriera con la cantidad destinada a sufragar los gastos del personal adscrito a la Presidencia del Gobierno, las cantidades destinadas a los sindicatos se han incrementado en un 50% desde la llegada de José Luís Rodríguez Zapatero al Gobierno por tanto, resulta fácil demostrar cual es la estrategia utilizada por quienes alcanzaron la Presidencia del Gobierno, en dos ocasiones, engañando a los españoles con aquella famosa frase “necesitamos un Gobierno que no nos mienta”. Lamentablemente, poco o nada han aprendido de los errores del pasado.

miércoles, 9 de junio de 2010

Rechazo a la gestión del Ejecutivo y de centrales sindicales

Durante meses, los ciudadanos nos hemos sentido huérfanos, nos hemos sentido desprotegidos en relación a las medidas adoptadas desde un Ejecutivo socialista cuya gestión ha perjudicado muy seriamente los intereses de una ciudadanía, que ha podido comprobar como, mes a mes, las cifras oficiales ofrecidas desde el Ministerio de Trabajo experimentaban incrementos espectaculares en las tasas de paro, hasta alcanzar finalmente, en el último mes, los cinco millones de desempleados sin que las centrales sindicales mayoritarias, UGT y CCOO, dirigidas por Cándido Méndez y Fernández Toxo, ofrecieran una respuesta contundente en consonancia con la importancia de los datos reseñados como consecuencia de las especiales relaciones existentes entre estas centrales sindicales y el Gobierno presidido por Zapatero.
No existe, en estos momentos, la menor duda de que la llegada al Gobierno del país de José Luís Rodríguez Zapatero significó el acomodo de la ineficacia, la ineptitud y la insolidaridad al Palacio de la Moncloa. Desde ese mismo instante, los progresistas, los del talante, los únicos defensores de los derechos y las libertades es decir, los de la ceja han perpetrado el mayor ataque contra las políticas sociales de toda nuestra historia democrática; han decidido el primer recorte en el sueldo de los empleados públicos, han congelado las pensiones, han incrementado la presión fiscal así como, incrementado las tasas que los ciudadanos deben abonar por servicios públicos tan esenciales como el suministro eléctrico, han eliminado las ayudas por natalidad y la devolución de los 400€ del IRPF, estudian ampliar la edad de jubilación o el copago en la atención sanitaria pública. Hoy, las madres, los estudiantes, los trabajadores del sector privado y del sector público, los desempleados y los pensionistas hemos perdido derechos fundamentales adquiridos durante años de dedicación, constancia y trabajo.
En definitiva, la inmensa mayoría de ciudadanos hemos exigido durante los últimos meses una respuesta contundente por parte de quienes deberían haber defendido por encima de intereses particulares dichos derechos. Por todo ello, el pasado martes día 8 de junio, con motivo de la huelga de los servicios públicos convocada por estas centrales sindicales, los trabajadores del sector público respondieron con el rechazo más absoluto a dicha convocatoria. A pesar de las divergencias existentes en las cifras ofrecidas desde la Administración General del Estado y desde las centrales sindicales, la realidad fue más que evidente, el seguimiento de la Huelga fue minoritaria aunque, no porque dichos trabajadores mostraran su apoyo al Presidente del Gobierno sino, porque mostraron su rechazo al trabajo realizado tanto por UGT como por CCOO en los últimos años. Ahora más que nunca, la ciudadanía exige a todas las centrales sindicales una respuesta inmediata a través de la convocatoria de la primera Huelga General a la ineficacia de José Luís Rodríguez Zapatero.

domingo, 6 de junio de 2010

La muerte de nuestra Semana de Pasión

En ocasiones, cuando nuestros gobernantes adoptan decisiones vagamente reflexionadas, estas pueden provocar daños irreparables para los intereses de la sociedad en general por tanto, el cometido principal de cualquier gobernante responsable debería ser, sin ninguna duda, sustentar cualquiera de sus decisiones en argumentos sólidos y consistentes en busca, en todo momento, del interés general de una ciudadanía hastiada de sus actuales dirigentes políticos. En ningún caso, dichas decisiones deberían estar argumentadas en posicionamientos partidistas, que tan sólo pretenden encubrir veleidades de su ineficaz gestión.

La pasada semana, el Ejecutivo socialista presidido por José Luís Rodríguez Zapatero atentó contra una de nuestras tradiciones más arraigadas, la relación especial existente entre nuestras Fuerzas Armadas y la Iglesia Católica, para nada costumbres franquistas ya que, en algunos casos se remontan ampliamente en nuestra riquísima historia. Debo recordar en este momento, dos importantes celebraciones religiosas, por un lado la festividad del Corpus Christi en la ciudad de Burgos donde, además de festejar el Corpus también se festeja el célebre Curpillos, acto que conmemora la victoria de las Navas de Tolosa en 1212 y como no podría ser de otra manera, la Semana Santa de Málaga, localidad en la que la vinculación de la Legión con el Cristo de Mena se remonta a 1921 como consecuencia de su transformación en ciudad hospital al recibir a cientos de heridos provenientes de la Guerra de África, todos ellos protegidos por el Cristo mencionado.

Por tanto, resulta evidente afirmar, que la histórica vinculación de nuestras manifestaciones religiosas con el Ejercito forma parte sustancial de la historia de España, en particular tras la prolongada guerra entre los reinos cristianos y musulmanes que culminó en 1492, despreciar y legislar en su contra amparándose en nuestro laicismo constitucional desde el radicalismo extremo supone una falta absoluta de respeto a millones de ciudadanos, un insulto a unas tradiciones que se remontan en el tiempo y por supuesto, una terrible agresión a los sentimientos religiosos arraigados en nuestra sociedad.

No obstante, también podríamos afirmar que la decisión adoptada la semana pasada por el Ejecutivo de José Luís Rodríguez Zapatero en relación a reformar vía Decreto Ley el actual Reglamento de Honores militares, lo circunscribimos exclusivamente en la necesidad del partido socialista de desviar la atención ciudadana de los verdaderos problemas que afectan a la ciudadanía es decir, de los 5 millones de desempleados, del 12% de déficit público, en el mayor recorte de derechos sociales de nuestra historia democrática, en la disminución en un 5% en los salarios de los funcionarios públicos, en la subida del IVA, en la eliminación de la devolución de los 400€ del IRPF o en el cheque bebe. Por tanto, nos encontramos ante una decisión que tan solo busca desviar la atención de los problemas fundamentales que atenazan y perjudican gravemente a lo sociedad española.

Pues bien, con esta medida el Gobierno de España, del partido socialista, los progresistas, los del talante, los únicos garantes de los derechos y libertades de los españoles han ejecutado públicamente una de las tradiciones más enraizadas en nuestra cultura, de nuestros sentimientos, las procesiones religiosas en las que la complicidad entre el estamento militar, civil y religioso son nota predominante. Una decisión que finiquita irremisiblemente cualquier expectativa de convertirnos en reclamo turístico a través de nuestra Semana Santa, nuestras Fiestas Patronales en honor a nuestra Virgen de África, el homenaje a los hombres y mujeres del mar en la celebración de la Virgen del Carmen y un largo etcétera. En definitiva, una vez más, una decisión del partido socialista obrero y español perjudica gravemente los intereses de una ciudad donde el respeto y la tolerancia entre las diferentes culturas siempre ha sido nota predominante. Ahora, es momento de que los ceutíes unidos expresen públicamente a través de concentraciones, movilizaciones, manifestaciones, declaraciones y columnas de opinión su rechazo frontal a una decisión que perjudicará gravemente nuestros intereses.

miércoles, 2 de junio de 2010

Soluciones del pasado, soluciones en el presente

Durante años, el progresismo español liderado por el partido socialista ha acusado al partido popular de querer alcanzar la presidencia del Gobierno con la única intención de finiquitar el estado del bienestar; eliminando el sistema público de pensiones, privatizando el sistema público sanitario y abaratando el despido. Durante años, los principales líderes y “voceros” del partido socialista se han dedicado exclusivamente en atemorizar a la ciudadanía sobre las negativas consecuencias, que les supondría la llegada al Gobierno del país de la derecha española, de la derecha rancia y recalcitrante heredera del franquismo.
A pesar de todo, esa derecha rancia y recalcitrante llegó al Gobierno de España de la mano de José María Aznar en 1996 y entre otra muchas, aprobó la Ley que obligaba a revalorizar automática las pensiones que ahora, los del talante, han derogado, congelando por primera vez en nuestra historia las pensiones. Un Gobierno, que a pesar del agujero dejado por el partido socialista dirigido por Felipe González jamás, recortó los sueldos de los funcionarios públicos. Un Ejecutivo, que redujo la tasa de paro del 22% al 11%, creando 5 millones de puestos de trabajo. En definitiva, un partido popular que cambio el rumbo de un país a la deriva.
Pese a todas las acusaciones, pese a todas las críticas difundidas durante años por la izquierda progresista contra el partido popular al final, las decisiones adoptadas por nuestro actual Gobierno han demostrado fehacientemente que, quienes han finiquitado el Estado del Bienestar han sido ellos mismos, los del talante, los únicos defensores de los derechos y libertades, los de la ceja. Los que han recortado el sueldo a los funcionarios, los que han congelado las pensiones, los que han eliminado las ayudas por nacimiento, los que han incrementado la presión fiscal sobre los ciudadanos, los que pretenden ampliar la edad de jubilación e incluso, amenazan con implantar el copago en la sanidad pública. En definitiva, quienes han provocado que el número de desempleados se haya disparado a los 5 millones.
En 1996 el Partido Popular recibió un país con una tasa de desempleo del 22% y un déficit público superior al 15%. Hoy, España se encuentra en peores condiciones que la mencionada como consecuencia de otro Gobierno del partido socialista. Sin embargo, los españoles ya conocemos por experiencia propia la solución adecuada al problema en cuestión, la salida inmediata de José Luís Rodríguez Zapatero a través del adelantamiento de las elecciones y el apoyo mayoritario de la ciudadanía, una vez más, al Partido Popular. Soluciones del pasado para resolver los problemas del presente.

domingo, 30 de mayo de 2010

Decisiones responsables

La decisión adoptada la pasada semana por el Ejecutivo socialista como consecuencia de las exigencias de la Comisión Europa y de los Estados Unidos de América supondrá el mayor recorte en derecho sociales de nuestra historia democrática, con el único objetivo de reducir el déficit público ya que, hasta el momento no han planteado otras medidas que pudieran corregir la tendencia actual de nuestra economía. Todas las administraciones públicas deberán adoptar las medidas incluidas en el decretazo aprobado por un solo voto de diferencia en las Cortes Generales el pasado jueves y como no puede ser de otra manera, las comunidades y ciudades autónomas serán las primeras en cumplimentar las directrices marcadas desde el Gobierno de la nación.

Hasta el momento, nuestra ciudad no ha sufrido especialmente los efectos de una crisis que en cualquier localidad peninsular ha supuesto una considerable disminución en los gastos extraordinarios de las familias españolas. A partir de la entrada en vigor del decretazo, que incluirá los recortes en los salarios de los funcionarios, nuestra Ciudad experimentará una situación similar a la mencionada al existir un importante número de trabajadores públicos en ambas administraciones, que se verán obligados a recortar los presupuestos destinados a actividades lúdicas, recreativas y comerciales, que afectarán drásticamente a los ingresos de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Circunstancia, que provocará necesariamente la disminución en las partidas destinadas a los diferentes servicios que la ciudad presta a sus ciudadanos.

No obstante, el Ejecutivo local deberá reflexionar en profundidad y decidir en consecuencia donde establecer dichos recortes, que sin ninguna duda, deberán producirse en aquellas áreas o actividades que no supongan una disminución en las prioridades de un Gobierno, que ha mostrado una exigente sensibilidad, en los últimos años con los colectivos más desfavorecidos de la ciudad por tanto, estos deberán producirse en las partidas destinadas a protocolo, eventos sociales, festivos y recreativos así como, en las destinadas a sufragar los gastos de algunas asociaciones, entidades y clubes deportivos. Entre estos últimos, debo destacar quien ha sido beneficiario en los últimos años con importantes partidas provenientes de las arcas públicas sin haber conseguido alcanzar el objetivo propuesto en los últimos cuatro años, la Asociación Deportiva Ceuta.

Quizás, sea el momento de retrotraernos en la historia del fútbol ceutí con la intención de extraer experiencias que pudieran enriquecer a los futuros dirigentes al objeto, de llevarlos a la práctica en el nuevo proyecto. Aún perdura en la memoria de muchos ceutíes la hazaña alcanzada el 25 de mayo de 1980 cuando, la extinta Agrupación Deportiva Ceuta de los Cherino, Cerezo, Malavert, Serrán, Almagro, Mena, Luque, Lima, Juanma, Lolo, Borreguito y Kubalita lograron el último ascenso a la división de plata del fútbol español. Una formación que alineaba en el once inicial hasta ocho jugadores de la cantera ceutí, que consiguieron alcanzar el objetivo soñado al vencer en la penúltima jornada con gol de falta directa de Pepe Almagro al Gerona.

Por tanto, quizás es el momento oportuno para plantearse emprender un nuevo proyecto argumentado en la consecución de objetivos menos ambiciosos aunque, no menos ilusionante. Un proyecto de futuro fundamentado en la dinamización del fútbol base local, ofreciendo la posibilidad real a nuestros jóvenes valores de formarse durante la próxima temporada en una categoría superior, recuperando para ello a la nutrida representación de futbolistas afincados en otras tierras e integrándolos en el primer equipo de la ciudad. En definitiva, es el momento de racionalizar los recursos disponibles con la única intención de renovar una modalidad deportiva que necesita de la implicación de todos los estamentos del deporte y en particular, de los relacionados directamente con el fútbol en un proyecto común, dinamizando el fútbol base ceutí.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Motivos para creer

El pasado jueves, con nocturnidad y alevosía; los trabajadores, los estudiantes, los pensionistas, las madres, los desempleados, es decir, la ciudadanía en general, sufrimos el mayor ataque contra el estado del bienestar de los últimos años. El Ejecutivo de José Luís Rodríguez Zapatero, del partido socialista obrero y español, los progresistas, los únicos garantes de los derechos y las libertades, los del talante, los de la ceja, perpetraron el mayor recorte en derechos sociales y la primera bajada en los salarios de millones de trabajadores públicos de los últimos 32 años, es decir, desde que los españoles decidimos mayoritariamente constituirnos en un Estado democrático.

Circunstancia, tan sólo comparable a la protagonizada por otro gobernante socialista, por el emperador Felipe González, quien con una tasa de desempleo superior al 20% y un déficit público cercano al 19%, protagonizó el primer decretazo contra las políticas sociales en nuestro país, recibiendo por ello, el rechazo mayoritario de la sociedad española y la consiguiente pérdida de la presidencia del Gobierno. Hoy, 15 años después, corresponde a otro dirigente socialista, protagonizar el segundo recorte en nuestra corta historia democrática aunque, en ambos casos, como consecuencia de las políticas dirigidas por una izquierda española capitaneada por el partido socialista.

Ahora, estos mismos progresistas, con su talante y verbigracia, pretenderán convencernos, con argumentos y justificaciones varias, sobre la necesidad de adoptar unas medidas, que corregirán lo que durante meses; líderes políticos, dirigentes económicos, expertos financieros e incluso, relevantes miembros del partido en el Gobierno, ya habían pronosticado. Que no nos engañen, las medidas adaptadas han sido exigidas por quienes en un pasado muy reciente, eran nuestros socios, nuestros compañeros de viaje en la cima de la política internacional hoy, cambiados por personajillos como Evo Morales, Fidel Castro o Hugo Chaves, situando a nuestro país al final de cualquier lista representativa de la hegemonía mundial.

No obstante, la incapacidad del Ejecutivo socialista alcanza cotas inimaginables ya que, no solo ha sido el mayor responsable de nuestra precaria situación actual sino que, las medidas adoptadas incluyen incongruencias tan relevantes, que incluso algunas de ellas han debido ser rectificadas al día siguiente. Ha llegado el momento de adoptar posturas reivindicativas contundentes, ha llegado el momento de actuar, debemos ofrecer unidad contra ineficacia, es el momento de decir contundentemente, basta ya. Ha llegado el momento de utilizar una célebre frase, ya utilizada contra quien protagonizó una situación similar aunque, de menor trascendencia a la actual. VÁYASE, SR. ZAPATERO.